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"Living and Leaving in L.A.", es la última obra audiovisual del Argentino Marcelo Mitnik. En tono de comedia, ésta película pretende mostrar a partir de experiencias personales del director, aunque no necesariamente autobiográficas, y de varios momentos medio surrealistas que vivió o que vivieron algunas personas conocidas, según comenta el director a Primer Plano News.com.
¿Cómo nació la idea de "Living and Leaving in L.A."?
El guión lo escribí cuando aun estaba estudiando para mi Master en Guión en la UCLA (University of California Los Angeles). Esta comedia nació a partir de experiencias personales, aunque no necesariamente autobiográficas, y de varios momentos medio surrealistas que viví yo o que vivieron algunas personas conocidas.
Los Angeles es una ciudad fascinante, pero difícil de entender al principio, y definitivamente muy diferente a la imagen que la gente tiene de ella. Esta imagen tiene que ver con una campaña de marketing de décadas que pinta a la ciudad, y al país, de cierta manera. A pesar que uno no es tonto, es una imagen que todos tendemos a terminar comprando… hasta que llegamos y comenzamos a ver la ciudad por lo que es y no por su imagen marketinera. Lo interesante es que la ciudad y el país que uno descubre es tanto mas interesante que esa imagen. Por ejemplo, Los Angeles es una de las ciudades más interesantes del mundo, con una diversidad étnica y cultural que la hacen prácticamente única. Pero con lo único que la mayoría de la gente la identifica es con Hollywood, que es proporcionalmente una fracción del total de la ciudad, geográfica y demográficamente hablado.
El protagonista de “Living and Leaving L.A.” vive ese proceso de “descubrimiento”, no solo respecto a Los Angeles, la industria del cine, y los Estados Unidos, sino también respecto a sí mismo y a la Argentina. Y todo en tono de comedia.
¿Cómo fue el casting de los actores?
Recién estamos comenzando la preproducción, así que aun faltan algunos meses para que comencemos con el casting. De cualquier manera, ya he comenzado a tener conversaciones informales con algunos actores y actrices que me gustan mucho. ¡Pero no veo las horas de que le comencemos a poner caras a los personajes!
¿Cómo esta formado tu equipo?
Recién se esta comenzando a formar, por lo que te comentaba recién. Por ahora sólo te puedo contar de mi mano derecha en Argentina (y mi cerebro de repuesto), María Laura Ruggiero, y de los productores, Verónica Cura y Alex Zito de Utópica Cine, que son gente realmente maravillosa, y con las cuales espero que podamos hacer muchos proyectos en el futuro.
Para un director debutante, creo que una de las decisiones más importantes, luego de elegir los productores, es la elección del director de fotografía y del primer asistente de dirección, sus manos derechas durante el rodaje. Así que, más allá del casting, esas serán dos decisiones criticas.
¿Cuánto de experiencia personal, tiene esta historia?
Mucho de lo que se cuenta en la peli está inspirado en hechos reales, en algunas cosas que viví o de las que fui testigo yo mismo y otras que vivieron personas conocidas mías. Pero es inevitable que un guión tenga todo de personal, incluso si las vivencias no son propias. Cada personaje tiene algún que otro elemento de uno. Como siempre nos decían los profesores por acá: “write what you know” (escribí de aquello que conozcas, o dicho sea de otra manera: los mejores guiones son aquellos muy personales por alguna razón u otra).
Teniendo tu origen en Argentina... ¿Alguno de los personajes tiene esa "particularidad", bien nuestra?.. (gracia, simpatía, etc)
¡Ojala que sí! Si no, ¡quiere decir que no hice bien mi trabajo! El personaje principal tiene mucho de eso, y también de “busca”, esa cosa persistente que tenemos los argentinos, eso de seguirla peleando pase lo que pase.
¿Por qué ambos idiomas (español e inglés) en la película?
Porque es orgánico a la historia, la que sucede en Argentina y Estados Unidos. Porque así es la vida del que viene a probar la suerte a Estados Unidos, así es Los Ángeles.
Como te decía antes, esta es una de las ciudades más cosmopolitas y con mayor diversidad del mundo. Si uno esta abierto a ese lado de Los Angeles, esta ciudad es una lección en vivo y diaria de geografía, historia, idiomas, política internacional. En L.A. vive gente de 180 países distintos, se hablan más de 200 idiomas en la región. Una verdadera Torre de Babel. Por eso es que en mi película hay, además de los dos idiomas que mencionás, algunos diálogos en coreano, húngaro, japonés, turco, etc.
Ganaste varios premios como mejor guión, ¿cómo fue esa experiencia?
Fue maravillosa… y muy útil desde un punto de vista bien materialista: fue gracias a esos premios que pude estudiar en la UCLA, que es carísima. Usé toda la plata que gané para pagar los aranceles universitarios, que para extranjeros son muy altos. Como yo no tenía un mango, todo fue pagado con los premios, mi trabajo, y un crédito que tuve que sacar. Pero fue esa carrera la que me abrió la puerta a todas las oportunidades que he tenido, así que calavera no llora…
Lo otro que fue muy lindo y sorprendente es que todos los guiones con los que gané eran bien argentinos. Los cuatro contaban historias muy nuestras, y tres de ellos ocurrían enteramente en Argentina, así que no me esperaba una respuesta tan positiva. “Living and Leaving L.A.” y “The Dam” (El Dique) fueron los que me dieron más satisfacciones. “El Dique” cuenta la historia de un ingeniero en Córdoba a fin del siglo XIX, así que no dejaba de sorprenderme como respondía la gente. Ese guión, por ejemplo, ganó, entre otros, el premio Jack Nicholson de guión, el Sloan Award (Festival de Tribeca), y el premio Sidney Sheldon de guión, que me lo entrego el Sidney Sheldon en persona (el tenía el voto final) en una ceremonia que fue una de sus últimas apariciones públicas antes de morir. “Living and Leaving L.A.” también ganó premios importantes que me pusieron orgulloso, obviamente. Es muy lindo ser reconocido por lo que hacés. Es una buena indicación de que quizás uno esté yendo por el camino adecuado.
Contanos algo de tu vida... ¿cómo empezó este Amor por el cine?
Empezó en casa, donde no había tele, pero sí un proyector de 8mm (una antigüedad hoy en día… que ¡delata mi edad!). Mis viejos nos pasaban cortos de Chaplin, del Gordo y el Flaco, los clásicos cómicos. Y para mi era como algo mágico. ¡Además nos convertía a mis hermanos y a mi en los héroes de mi escuela primaria cuando mi papa traía el proyector para pasar películas allí!
Y ese amor se terminó de desarrollar en La Quimera, que fue el primer taller de cine infantil del país. Allí Cuini Amelio Ortiz, Pucho Ponce, Luis Ordoñez, y Juanjo Gorasurreta me dieron uno de los mejores regalos de mi vida: no solo la mas increíble educación cinematográfica (¡a los doce años!), sino un contagioso amor por el buen cine, la buena música, y la buena vida. No te imaginas las películas que vi entre los doce y los quince años! ¡A Cuini le debo tanto, pero tanto! Fue una maestra, una mentora, y mi inspiración. Su nombre se me aparece cada tanto en la cabeza y me hace, inevitablemente, sonreír de oreja a oreja.
¿Cómo te llevas con las "otras artes", como la fotografía y la música?
Son mis otras dos pasiones. La fotografía es algo que practico constantemente y que me relaja y divierte mucho. La música es algo que me fascinaría poder experimentar no solo como espectador, pero por ahora es así. Pero mi fantasía es la de algún día poder tocar el piano y el ukelele. Y como yo no puedo hacerlo aun, ¡hice que uno de mis personajes de Living and Leaving L.A. tocara el piano y el ukelele!
¿Que otros proyectos están en puerta?
Estoy terminando el guión de “Dreamland”, un drama político que me tiene muy contento. Es un proyecto difícil, dentro de ese genero de películas como la alemana “La vida de los otros” o el cine paranoico de los setenta post Nixon. La peli será una coproducción Europeo-Canadiense. Luego tengo proyectado concentrarme en “Angeles”, otra historia de inmigrantes en Los Angeles, pero en este caso un drama. Y también hay un par de adaptaciones de libros que están dando vuelta (aun no he decidido si es lo que quiero hacer). Finalmente, está el proyecto de hacer la remake americana de varias películas de género argentinas con estudios en EEUU. ¡Así que el 2010 será un año ocupadito!
¿Tienes pensado trabajar en Argentina?
¡Si! Todo lo que pueda. Me encanta pasar tiempo en Argentina, y mi idea seria la de dividirme mi tiempo entre los dos países.
Nota y créditos www.primerplanonews.com
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